Pasatiempo.

(Ángeles Ascúa, Marina De Caro, Grupo Huarmisachamanta y Mónica Millán. Curadora: Laura Spivak. Fundación Federico Jorge Klemm, Buenos Aires. 2013.)

 

En virtud de lo inabarcable del universo textil, esta exposición se presenta como un pequeño y heterogéneo espacio de encuentro entre artistas que abordan esta disciplina a partir de diferentes indagaciones estéticas, recorridos y contextos de producción.

Las obras de Ángeles Ascua, Marina De Caro, Mónica Millán, y Claudia Galeano, Cristina Aragón y Marina Landriel del grupo Huarmisachamanta transitan entre el arte, el diseño, la artesanía y la manualidad. Ese transitar alejado de convencionalismos hace que sus obras estén fuertemente sujetas a sus propios deseos y se expresen más allá de lo previsible. Así como en algunas obras se puede advertir un fuerte protagonismo del disfrute frente a la laboriosidad del trabajo, en otras se perciben las horas transcurridas del tiempo mecánico y repetitivo del tejer, y en otras el textil es una experiencia de exploración y cruce interdisciplinario.

Para Ángeles Ascúa tejer es una actividad afectiva inmediata. Aprendió de su abuela, una de sus referentes artísticas más importantes, a construir figuras corpóreas, agrandando o disminuyendo las formas según diferentes combinaciones matemáticas. Además de proyectar sus obras en el espacio, Ángeles dibuja y pinta tejiendo. Los tapices Un grupo de camaradas sensibles, Jofiel y Etel forman parte de su producción más reciente.

En el caso de Marina De Caro el diseño, la moda y la arquitectura son sus referentes más fuertes, así sea para cuestionarlos. En su obra se desdibujan los límites que determinan la especificidad de cada medio. Binario, lenguaje secreto son fotografías inéditas de sus vestibles, tejidos de lana diseñados para ser llevados por personas, pero anulando su funcionalidad. Cubiertos de pies a cabeza, sus vestibles se convierten en esculturas blandas y orgánicas. En el video, en cambio, presenta el tejido como una asociación libre de ideas, que a través de la rima, se van hilando unas sobre otras.

Mónica Millán es un claro ejemplo de la fuerte influencia de su entorno: la selva misionera. Sus jardines bordados son exquisitas escenografías sensibles que dan cuenta de la densidad de la naturaleza. Estas obras son el resultado de un proceso de trabajo que ella explica mejor que nadie: “…solté el bastidor y apareció el espacio. Estaba construyendo en el espacio. Llena de imágenes y sensaciones, flor, jardín, nube, gusano, lluvia, piedras, hojas, novia, mundo subterráneo.”

Claudia Galeano, Cristina Aragón y Marina Landriel viven en el monte santiagueño y son parte del grupo Huarmisachamanta, un grupo de artesanas, teleras e hilanderas, organizadas y alentadas por la Asociación Adobe para recuperar un oficio ancestral. Las obras que se presentan en esta muestra forman parte de Volver a mirar, un proyecto de exhibición que les propuso indagar sobre la impronta escondida en los viejos tejidos del NOA. Tomaron como elemento inspirador piezas antiguas de las colecciones de Mariola Diez y José Luis Lorenzo para crear a partir de ellas nuevas imágenes y formas, en definitiva, un nuevo lenguaje visual que se reactualiza, pero mantiene un permanente diálogo con su pasado, recuperando la concepción natural del trabajo, modelo de existencia libre y creativa.

En el trabajo textil las horas pueden contarse en centímetros, en superficie bordada, tejida. El tiempo transcurre al ritmo de la máquina de tejer, de las agujas, del paso de la trama en el telar. A veces más acompasado, otras más frenético. Se va ejecutando, como la música. Se va tejiendo. Y así va pasando.

Laura Spivak